Desde que el ser humano comenzó a observar el cielo, los eclipses debieron de encontrarse entre los fenómenos más inquietantes que podía contemplar. En pleno día, la luz desaparecía, el cielo cambiaba y el Sol, fuente de vida y símbolo de poder en tantas culturas, parecía desaparecer. Pero lo que ha cambiado a lo largo de la historia no es el eclipse, sino la mirada del ser humano sobre él. Antes de la historia escrita Tenemos que ser prudentes. No podemos afirmar que una pintura rupestre represente un eclipse simplemente porque se parezca a un Sol oscurecido. Sin embargo, existe un caso interesante: en Loughcrew, Irlanda, hay petroglifos de círculos y espirales que algunos investigadores han relacionado con un eclipse solar ocurrido hacia el año 3340 a. C. La interpretación sigue siendo discutida, por lo que debemos considerarla solamente como una posibilidad. Egipto: el Sol y las fuerzas del caos Egipto merece también una mención especial. Sabemos muchísimo sobre la importancia relig...