Quien mira la casa ajena es porque olvidó la propia.
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y desenfreno. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera quede limpio.» — Mateo 23:25-26 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de maldad.» — Mateo 23:27-28 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.» — Mateo 23:23 «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente... Y el seg...