"Una Dicha se oculta en la raíz de las cosas. Un Deleite mudo contempla las innumerables Obras del Tiempo: para albergar la alegría de Dios en las cosas, se dilató el espacio, para anclar la alegría de Dios en nosotros nuestras almas nacieron". La victoria decisiva sobre las fuerzas adversas Es preciso, a cada instante, saber perderlo todo para ganarlo todo; despojarse del pasado como de un cuerpo muerto para renacer a una plenitud mayor… Así se expresa la constante aspiración del ser interior que, dirigido hacia Ti, quiere reflejarte como en un espejo cada vez más puro; y Tu inmutable Beatitud se traduce en él mediante una fuerza propulsiva de progreso, de una intensidad incomparable; y esta fuerza se transforma en el ser más exterior en una voluntad tranquila y segura, que ningún obstáculo podría vencer. ¡Oh, divino Maestro, con qué ardiente amor soy Tu servidor! Con qué pura, inmóvil, infinita alegría soy Tú...