TERAPIAS ALTERNATIVAS: TRATAMIENTO HOLÍSTICO.

El que quizá sea el mal más extendido de nuestros tiempos: el ritmo acelerado que imprimimos a nuestros días. Una prisa endémica que nos aboca al olvido de nosotros mismos, nos roba paz, nos incomoda sin saber exactamente por qué estamos incómodos. Y si sólo fuera eso… Porque entonces hace su aparición el tan traído y llevado (y temido) estrés, ese cajón de sastre al que se atribuye la más variada sintomatología tanto emocional (ansiedad, tristeza, apatía…) como física (aquí la lista se amplía por cada parte del cuerpo que nos duele o enferma. El estrés, ese maldito agujero negro que absorbe nuestra energía. Luchamos contra él, nos resistimos, como el salmón que nada contracorriente, pero esa lucha es contraproducente porque nos desgastamos en ella. Y entonces vamos poniendo parches, tiritas en forma de píldoras que alivian sólo lo superficial y tan sólo momentáneamente. Remedios de urgencia que mitigan los síntomas indeseados pero NO curan el trastorno que nos aqueja. Y aquí es...